Todo está listo para la implosión de la pila C del puente atirantado de Chirajara, luego de la caída de la primera parte, ocurrida hace cinco meses y veinticinco días.  

“Ya se artículo con la concesionaria de los Andes, en reunión extraordinaria de gestión de riesgo, en donde se tomaron determinaciones como lo cierres preventivos que se van a hacer en los peajes de Pipiral y de Naranjal”, explicó Ábner Trujillo, coordinador de Gestión del Riesgo del municipio de Guayabetal, Cundinamarca.

En la demolición controlada se usarán 200 kilos de explosivos y 3000 metros de cordón detonante, cálculos establecidos para disminuir la sismicidad, el impacto en la caída y el alcance del material particulado.

“De acuerdo a los estudios que se realizaron, se determinó que se tiene que hacer la implosión en esa pila”, añadió el funcionario.

Once personas expertas de una empresa colombiana, serán las encargadas de la especializada misión para lo que se determinó el cierre de la vía Bogotá-Villavicencio, entre la una y las tres de la tarde.  

Se van a tener los cierres preventivos en los dos peajes, pero igual se van a tener cierres preventivos en la vereda Susumuco y en la vereda Primavera, para no tener ninguna clase de peatón en la vía y no suceda ninguna emergencia

añadió Trujillo.  

Aún no se tiene conocimiento de la fecha en que la empresa Coviandes comenzará la construcción del nuevo puente.