Al resolver una tutela que radicó una mujer transgénero por el trato ofensivo que le dio el juez de Palmira, Héctor Bravo Benavides, en el marco de un proceso laboral, la Corte Suprema de Justicia le hizo un fuerte llamado a los jueces.

La Corte cuestionó que, durante una audiencia, el juez Bravo Benavides usara las expresiones «marica», «gay», «anormal», «loquito» y «se siente una hembra» para referirse a la «falta de orientación sexual» o «disforia sexual» de la protagonista del pleito laboral.

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“Los jueces tienen el deber de luchar frente a toda forma de discriminación o violencia, empezando por la manera en como se refieren a los intervinientes, sin importar su condición”, advirtió la Corte.

“A los juzgadores les atañe ser meticulosos en el ejercicio de sus deberes, a fin de no socavar o atropellar los derechos inherentes a las personas que intervienen en los procesos”, agregó.

La Corte Suprema compulsó copias a la Comisión Nacional de Disciplina Judicial para que investigue la conducta del mencionado juez.