Un aviso de la Secretaría de Movilidad instalado en el Metro de Medellín con la palabra semáforo escrita con «c», suscitó la crítica de los habitantes de la capital antioqueña.

 

A través de un comunicado la Secretaría de Movilidad informó que no autorizó la pieza de la campaña, que fue retirada y que el proveedor asumirá los costos de la producción y publicación de la misma.

 

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No es la primera vez que se presentan este tipo de errores en piezas de la administración municipal de Medellín, que ha estado en el ojo del huracán por cuenta de las vallas publicitarias, que han tenido que desaparecer por errores de ortografía.

En 2017, una aviso con tres visibles errores prendió las alarmas: movilidad fue escrita con ‘b’, a la cifra le sobra la palabra “mil” y a ciclorruta le falta una «r».

El error de la cifra con el «mil» repetido, fue cometido en otras ocasiones, así como la falta de letras.

Un trino en el que se refieren a una cooperación del Gobierno de Corea del Sur, de ser verdad, la Alcaldía no tendría ningún problema económico con 12.5 billones de pesos en sus arcas.

Para la visita del papa Francisco, en una valla usaron una frase que el portal de la Agencia Católica de Informaciones, afirmó no es del pontífice.

La cereza del postre fue un aviso interno en el que aparece una funcionaria de la institución con el brazo empuñado y el texto: “Si no fuera duro todo el mundo lo haría, es la dureza lo que lo hace grande».

Recientemente, una investigación de la Fundación para la Libertad de Prensa, Flip, titulada “Fico: el alcalde vanidoso”, reveló que la Alcaldía de Medellín gastó más de 130.000 millones de pesos en contratos de publicidad oficial durante 2016 y 2017.