Un estudio publicado por la revista Scientific Reports afirmó que, incluso “bajo extremas circunstancias”, el COVID-19 es incapaz de replicarse en los mosquitos.

Esto significa que es improbable la propagación del virus, incluso si el mosquito se alimenta de sangre de una persona infectada.

Para llegar a esa conclusión, se sometió a tres especies de mosquitos con alta capacidad de infección, el Aedes aegypti, Ae. Albopictus y el Culex quinquefasciatus.

Dichas especies fueron sometidas a la técnica de inoculación intratorácicade vectores con el  virus SARS-CoV-2 que produce el COVID-19.

Una vez pasadas 24 horas del procedimiento, no se detectó rastro del virus en las glándulas salivares, ni evidencia de actividad viral en intestinos de los 277 mosquitos inoculados.

Según el estudio, los mosquitos «tienen una posibilidad muy reducida» en contribuir al mantenimiento viral y transmisión en la naturaleza.

La Organización Mundial de la Salud también descarta la posibilidad de contagio del COVID-19 a través de la picadura de mosquitos.

«Es muy importante contar con este tipo de estudios que refuerzan la hipótesis que el coronavirus, no se replica en los mosquitos«, explicó José Alejandro Mojica, médico pediatra e infectólogo de la Subdirección de Enfermedades Transmisibles del Ministerio de Salud.