En el colegio del municipio de Ituango, Antioquia, permanecen albergados los 300 campesinos de cinco veredas que salieron desplazados de sus parcelas por temor, luego de ser amenazados por disidentes de las Farc.

«Al parecer una de las formas de operar es que las fuerzas militares se desplacen y juegan con la voluntad de los campesinos», señaló Mauricio Mira, alcalde de Ituango.

Según las autoridades de Ituango, la cifra podría aumentar, pues muchos campesinos permanecen confinados en zona rural con presencia de grupos armados.

«Llegaron al casco urbano, pero también unos campesinos desplazados en las regiones sin poder desplazarse porque dijeron que vehículo que se moviera, lo quemaban», contó Mira.

«Rechazamos las violencias contra los campesinos y que después de las alertas 120 familias estén en riesgo», manifestó uno de los voceros de Proceso Social de Garantías, Óscar Zapata.

Debido a la tensa situación, las autoridades de Ituango activaron las alertas al Gobierno nacional.