La historia de Luz Patricia Henao y José Antonio Rada Vizcaíno, quien para los amigos y familiares es Pepe, se escribió con amor en las calles de Barranquilla.

Allí se conocieron y se declararon el amor en un hogar de rehabilitación.

La relación fue el bálsamo que necesitaban para abandonar la llamada Zona Cachacal en Barranquilla y decirle adiós a las drogas.

«Conocí al señor José Antonio Rada. Me enamoré de él. Le puse como más amor al tratamiento. Empecé a salir adelante. Para mí es un ángel que Dios me mandó. Después de que yo lo conocí a él, salimos. Me vi como con más ganas y le puse más amor a mi proceso. Fue cuando empecé a recuperarme«, dijo Luz Patricia Henao, exhabitante de calle.

La relación inició, pero Pepe asegura que su timidez no le permitía expresarle a Luz Patricia, lo que su corazón le dictaba.

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«De pronto pensándolo bien. Ella me soltó los perros. Pero ya había algo. Empezamos una relación. El padre nos permitió iniciar una relación allá. Usted sabe con respeto«, cuenta José Antonio Rada Vizcaíno.

Tras una relación de seis años surgió la idea del matrimonio.

«La verdad es que yo fui la que quise porque ya era una relación de seis años, viendo el amor. Porque él es un hombre muy amoroso. Muy responsable. Pero nunca me propuso matrimonio. Yo le dije mi amor estamos pecando. Yo quiero que nos casemos«, aseguró Luz Patricia.

Se juraron amor eterno ante Dios y disfrutar una vida nueva en una relación en la que abunda la risa.

«Si hay luna de miel pero con calmita… O sea la estamos viviendo. Esa luna de miel la pasamos hace rato…«, dijo José Antonio.

Hoy esta pareja en la que brilla el amor pide a quienes viven en la calle el infierno que ellos vivieron, levantarse y salir de la drogas.