Se cumple hoy un año de la muerte de Madeleyne Ortega, la menor de 17 años que falleció tras caer de un segundo piso en la sede centro de la Universidad del Atlántico.

La casa de Madelayne está adornada tal como ella lo hacía cada año en Navidad.

Una fotografía de su quinceañero en la sala de la casa es el mejor recuerdo de la estudiante de derecho fallecida el 18 de diciembre de 2019 en medio de la toma a la sede centro de la Universidad del Atlántico.

Ella no está, pero los recuerdos de la familia y el dolor permanecen intactos.

Lo que sí angustia a su papá, es que un año después la Fiscalía no haya avanzado en esta investigación para la cual se anunció hasta un fiscal especializado que estableciera las circunstancia de la muerte de la menor.

“Avances no ha habido ninguno, la investigación ha seguido quieta. Por parte de la Fiscalía nunca hemos tenido una respuesta a lo sucedido. No tenemos respuesta al desbloqueo del celular, no tenemos respuesta a las indagaciones que han hecho, han cambiado tres veces al fiscal encargado”, dijo Roberto Ortega, papá de Madelayne.

No se conocen los resultados de exámenes técnicos científicos de mayor complejidad que anunció la Fiscalía para esclarecer si fue un accidente, un suicidio o un homicidio, pero el papá de Madelayne se ratifica en que se trató de un asesinato.

“Desde el primer momento en que nosotros supimos y vemos la necropsia, supimos lo que le habían hecho, nos mantuvimos y todavía nos mantenemos en que a nuestra hija nos la mataron, a nuestra hija, ya sea accidental o voluntariamente, nos la mataron”.

También cuestiona que hayan desaparecido evidencias.

Y estamos a la espera de que nos digan a quién pertenecen las huellas que se le encontraron en su brazo izquierdo y en su cuello. Quiénes son los responsables, qué se ha hecho para tener en aprehensión a estas personas, pero hasta el momento no nos han dado respuesta a eso”.

Lamentó el papá de la joven que el caso, en solo 12 meses, haya quedado en el olvido para las autoridades judiciales.

Este es un caso al que no se le ha visto avance. Un caso que para la Fiscalía, a pesar de ser un feminicidio, no le han mostrado la importancia, mi hija era una menor de edad, y no ha sido así. Creo que hay terceras personas involucradas en esto y son las que no han permitido que este caso avance”.

Tampoco se ha precisado cómo se logró el reclutamiento de la menor en una toma a la Universidad, en medio de un paro estudiantil.