El teniente Javier Páez Herrera, fue durante 15 años oficial del Ejército y resultó condenado por ejecuciones de civiles.

Estuve privado de la libertad ocho años estoy condenado, tres condenas acumuladas, 59 años

explicó.

Hace un año recuperó la libertad en la JEP y espera que los nuevos tribunales empiecen a funcionar plenamente, para resolver definitivamente su situación jurídica, como lo prometió el Gobierno mientras negociaba el acuerdo de paz.

“Lo que aspiramos es decir la verdad, reparar a las víctimas como está en el acto legislativo y reconciliemos”, añadió.

La JEP nos da seguridad jurídica y es lo que estamos buscando, que tengamos un organismo de cierre

agregó.

Aseguró que la posible creación de una nueva sala no le genera seguridad sino incertidumbre a los más de 2400 hombres que se acogieron a la JEP.

“Es muy inconveniente, yo me postulé, la sala es una propuesta, no ha sido creada, es un proyecto. Si yo decido decir me voy por la sala por la otra situación a si nos digan que no va a pasar, yo tengo el beneficio es por la JEP, si yo digo que quiero que me juzgue una sala que no existe, la justicia tiene que actuar sobre mi condena”, finalizó.

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Con la creación de la nueva salsa el proceso se dilata por lo menos 18 meses, tiempo en que los agentes del Estado no podrían obtener un certificado de antecedentes que les permita trabajar y reintegrarse a la sociedad.