Las autoridades en Cali anunciaron una mayor presencia del Ejército y Policía ante la delicada situación de orden público en el oriente de Cali.

El más reciente hecho fue la explosión de una granada de fragmentación arrojada en el mismo barrio donde fueron masacrados cinco adolescentes, el atentado que iba contra un CAI de la Policía.

Setenta hombres del Ejército y un grupo especial de investigación llegaron a reforzar la seguridad en el oriente de Cali, especialmente en el barrio donde explotó la granada dirigida contra un CAI de la Policía y muy cerca del funeral colectivo de los cinco jóvenes masacrados el pasado martes.

“Como el fortalecimiento de la línea de mando de la Policía Metropolitana con dos oficiales de grado coronel. intervención de los polígonos de seguridad, anticipación y otras medidas», afirmó Carlos Holmes Trujillo, ministro de Defensa.

La explosión cobró la vida de una persona, 15 más resultaron heridas entre ellas una menor y alteró nuevamente la tranquilidad de los habitantes.

«Están estables las lesiones leves de tejidos blandos, uno tiene una fractura, estas personas están en la red pública y privada de Cali”, aseguró Jorge Iván Ospina, alcalde de Cali.

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Las autoridades presumen que este tipo de acciones serían represalias de organizaciones al margen de la ley que delinquen en la zona. 

«Es que son muchos los intereses que desde la región han querido converger en la ciudad de Cali, intereses de narcotráfico a partir de las capturas que hemos logrado de grupos armados cabecillas de residuales en alianzas con narcotraficantes en esta ciudad», aseguró el general Manuel Vásquez, comandante de la Policía Metropolitana de Cali.

La recompensa de $200 millones se mantiene para ubicar a los responsables de asesinar a los cinco menores y este viernes se desarrolla un consejo de seguridad encabezado por el ministro de Defensa.