El 2020 será recordado como el año de la pandemia COVID-19, aunque sus consecuencias en la salud serán evidentes a corto y mediano plazo. Pero el 2021 será recordado como el año de la vacunación contra el virus.

Por esto, el cuerpo médico de la Clínica del Country y Clínica La Colina recopiló algunas creencias generales para aclarar si se trata de un mito o responden a la realidad.

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), se estima que durante el tercer trimestre del 2020, en Colombia se disminuyó en un 20 a 25 % las tasas de vacunación debido al temor de la población a asistir a centros de salud durante la pandemia.

Sin embargo, la esperanza de superar este obstáculo se intensifica al estar cada vez más cerca de la aplicación de la vacuna contra el COVID-19.

Esto beneficiará a la población general no solo por inmunizarla contra el Coronavirus, sino porque se podrá retomar los esquemas de vacunación que previenen cerca de 2.5 millones de fallecimientos al año, afirma la OMS.

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“Las vacunas son productos biológicos que están constituidos por microorganismos, ya sean virus o bacterias –o fracciones de estos– que, al ser administrados, generan una respuesta inmunológica específica en el organismo”, afirmó la doctora Paula Araque, infectóloga pediátrica de la Clínica del Country y Clínica La Colina.

Así pues, cuando se administra una vacuna, el cuerpo genera memoria inmunológica contra ese microorganismo en particular, de forma tal que, en ocasiones futuras, le será posible reconocerlo y producirá una respuesta inmunológica en su contra, evitando la enfermedad.

Dada la importancia de la vacunación, es importante que la población sepa qué son y cómo funcionan las vacunas, además de aclarar algunos mitos:

El esquema de vacunación completo es exclusivo para niños: FALSO.

Hay ciertas vacunas que deben ser aplicadas en poblaciones mayores a los cinco años:

  • Influenza: es de aplicación anual.
  • Virus del papiloma humano: debe ser suministrada en la adolescencia preferiblemente. Si no se aplicó a esta edad, se aplica después.
  • Varicela y herpes zóster: previene lo que se conoce como ‘culebrilla’ y es para personas mayores de 50 años.
  • Neumococo: previene neumonías graves en adultos mayores y, por ese motivo, se suministra en este grupo.

Asimismo, es importante revisar constantemente el carné de vacunación con el médico tratante, ya que es frecuente que se desarrollen vacunas nuevas. Se recomienda, entonces, aplicarse las vacunas que no estaban disponibles en el esquema de vacunación cuando se era menor.


Hay que esperar a que otras personas se apliquen la vacuna para saber si es segura para mí: FALSO.

La seguridad es uno de los requerimientos más importantes exigidos por todas las autoridades sanitarias en todos los países. Por ese motivo, la evaluación de la vacuna es muy rigurosa y constante y se da a lo largo de todo el proceso de producción.

Los criterios a evaluar son: eficacia, capacidad de protección, efectos adversos y dosis necesarias. Todo esto a través de una documentación estrecha y continua, durante cada una de las fases y eso es lo que da la seguridad de poder emplear una vacuna. La vacunación es la estrategia que más impacto ha tenido en la prevención de enfermedades de la salud pública.

No se tienen que vacunar absolutamente todas las personas para generar inmunidad: VERDADERO.

Hay ciertas personas que no se pueden vacunar, por ejemplo, quienes padecen enfermedades preexistentes que debilitan sus sistemas inmunitarios, como cáncer o VIH. Sin embargo, cuando muchas personas de la comunidad a la que pertenecen se vacunan, la circulación del virus o bacteria que causa la enfermedad se dificulta, pues la mayoría de personas ya cuentan con inmunidad frente a él.

Esto es lo que se denomina inmunidad colectiva o de rebaño: cuantas más personas estén vacunadas, menos probabilidad habrá que una persona que no puede inmunizarse corra el riesgo de enfermarse. Si bien este tipo de inmunidad no garantiza el 100 % de prevención, sí la provee en un grado muy importante.


Las mujeres embarazadas no deben vacunarse: FALSO.

Para las personas embarazadas se recomiendan las vacunas que contienen virus inactivos (vacunas muertas) como:

  • Influenza: esta debe ser suministrada anualmente y se sugiere su aplicación durante la temporada de pico respiratorio.
  • Toxoide tetánico, toxoide de difteria reducido y tos ferina acelular: se proporciona para evitar que el recién nacido sufra de tos ferina. Se debe administrar entre las 27 y las 36 semanas de embarazo.

Hay vacunas específicas para viajar: VERDADERO.

Depende del lugar del destino, pero las dos principales son:

  • Fiebre amarilla: se exige diez días antes del viaje para combatir el virus transmitido por la picadura de un mosquito.
  • Sarampión – Rubeola: se solicita para viajar, especialmente a algunos países europeos, con el fin de prevenir su contagio que se transmite por gotas en el aire, a través de la tos o el estornudo de personas infectadas.