La ventana de campeones de Barranquilla, aun sin ser inaugurada, se vistió de verde esmeralda para rendirle homenaje a los miles de pacientes diagnosticados con ELA, Esclerosis Lateral Amiotrófica, una enfermedad huérfana que afecta progresivamente el sistema muscular y motor hasta que el paciente queda “atrapado” en su propio cuerpo.

La «aleta de tiburón» se encendió durante varias horas para llamar la atención sobre esta enfermedad degenerativa que padeció el científico inglés Stephen Hawking y que hoy afecta a más de 2000 personas en Colombia.

El monumento al Junior sirvió de símbolo para evitar que quienes padecen de esta enfermedad incurable caigan en el olvido y sin una oportuna atención del sistema de salud.

Stivaliz Santiesteban promovió el homenaje luminoso en la capital del Atlántico, lo hizo por su madre quien fue diagnosticada con la enfermedad y por los miles de pacientes en el mundo que hoy necesitan ser visibilizados.

“Es una enfermedad huérfana, desconocida para muchos y olvidada por el sistema de salud que requiere cuidados paliativos y los insumos son costosos y difíciles de obtener a través de autorizaciones. El 21 de julio se celebró el Día mundial de la lucha contra la ELA y Colombia no se podía quedar atrás”, aseguró Santiesteban.