El atentado, con arma de fuego, ocurrió en la vereda Rancho Quemado, ubicada a pocos kilómetros del casco urbano del municipio de Remedios en el nordeste antioqueño.

Un vehículo tipo camión se movilizaba con 14 niños y dos adultos cuando recibió varios impactos de bala, desde la parte alta de una montaña.

En el hecho los menores resultaron ilesos, pero Geraldine Echavarría Gallego, una de las madres de los niños, murió por los impactos de arma de fuego.

Al término de un consejo de seguridad, las autoridades establecieron que, al parecer, el ataque iba dirigido hacia el conductor del vehículo. 

En este municipio delinque el ELN, por lo que se investiga si la guerrilla estaría relacionada con este ataque.