Tras atender una llamada de su Empresa Prestadora de Salud, cuando descansaba en su casa en el departamento de Sucre, Gladys, de 80 años de edad, se convirtió en la primera mujer excombatiente en recibir la vacuna contra el COVID-19 en Colombia.

La adulta mayor, que hace parte del proceso de reincorporación, acudió al hospital local más cercano a su residencia, con la presencia de una familiar y el acompañamiento de la Agencia para la Reincorporación y la Normalización (ARN).

De esta forma, atendiendo las directrices del Gobierno nacional, en articulación con el Ministerio de Salud y Protección Social, la ARN dio inicio al proceso de acompañamiento permanente a los excombatientes priorizados en el marco del Plan Nacional de Vacunación contra el COVID-19.

Visiblemente emocionada, aún con su carné de vacunación en mano, doña Gladys expresó su satisfacción tras acceder de manera voluntaria a la primera fase de su proceso de vacunación.

“Me siento muy bien, gracias a mi Dios. Pidiéndole a Dios que los otros adultos mayores se animen a colocarse la vacuna del COVID para tener una vida saludable, junto con sus familias”, expresó esta mujer en reincorporación.

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Esta mujer en reincorporación es de la más adultas que atiende la ARN, y en años anteriores presentó complejas dificultades familiares, entre ellas, la pérdida de sus hijos y apenas el año pasado, sufrió la muerte de su esposo, debido a quebrantos de salud. Por ello, en medio de momentos difíciles, asegura que recibe la vacuna como una dosis de esperanza para seguir adelante.

A través de la ARN, en 2020, esta adulta mayor en reincorporación recibió el desembolso de su proyecto productivo individual asociativo de ganadería que presentó, en ese entonces, en compañía de su esposo. Sin embargo, tras su partida, ha continuado trabajando como cabeza de hogar y se dedica a la producción y venta de leche.