Un niño de diez años sufrió graves heridas después de que una vivienda colapsara y le cayera encima por las condiciones climáticas en Tuluá. El menor permanece en una clínica de Cali.

Destrozada terminó la vivienda en que permanecía un niño de diez años en la zona rural de Tuluá, Valle del Cauca, momentos en que sus padres salieron a realizar diligencias personales, pero en medio de un torrencial aguacero la estructura del lugar colapsó dejando atrapado al menor.

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“A los 45 minutos de nosotros habernos ido, la casa se desplomó, el niño estaba en una silla viendo televisión y cuando se desplomó no hubo reacción de ninguna clase, entonces la casa le cayó encima al niño, era una casa de barro y teja de barro, al niño le cayó dos paredes y todas las tejas de barro, el niño no estaba consciente”, explicó Humberto Zapata, padre del menor herido.

El menor permanece en esta clínica del sur de Cali recuperándose de lesiones oculares y a la espera de que su EPS autorice una intervención quirúrgica.

Por fortuna el pequeño está fuera de peligro y su evolución a los tratamientos médicos ha sido favorable.