Un niño de 12 años, quien debía realizar una dura travesía para ir a su escuela en Los Curos, Santander, cumplió uno de sus sueños en medio de la pandemia.

«Las carreteras y los caminos de acá son difíciles y él no la estaba pasando tan bien», dijo Wilmer Fabián Santos, uno de sus vecinos.

«Iba desde las 5:00 de la mañana a pie para recoger los trabajos y se gastaba aproximadamente dos horas porque aquí no hay Internet y ellos no cuentan con el sistema virtual que tienen otros niños», manifestó el intendente Sergio Mendoza, comandante del grupo Guardianes de la Bicicleta.

El menor de edad realiza este recorrido, nada fácil, ante la impotencia de sus padres que a esa hora trabajan el campo.

«No estamos en clase por la pandemia, entonces toca ir a traer los trabajos. Sin la cicla me echaba ‘a pata’ dos horas», contó Juan Esteban González, el niño protagonista de esta historia.

Un buen vecino y las redes sociales transformaron su dura y peligrosa realidad. 

«Por una cadena de WhatsApp, la compartí con amigos y en las demás redes sociales y por suerte llegó al sargento Mendoza», relata el menor.

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Con el mensaje recibido, el sargento y sus guardianes hicieron la ‘vaca’ y con la bici a cuestas cumplieron su sueño de cumpleaños.

«Es un niño muy humilde y quiere salir adelante. Hay que ayudarle y colaborarle. Lo más importante es que le gusta el ciclismo», dijo el sargento Sergio Mendoza.

«Ahora en su bici le queda mas fácil para ir a traer sus trabajos a la escuela», dijo el papá del niño, Miguel González.

Con su caballito de acero y por una pandemia que reflejó su drama, hoy el pequeño Juan Esteban pedalea por otra meta: igualar a su ídolo Nairo Quintana, para lo que ya se prepara en las montañas que lo vieron nacer.