Monseñor Víctor Manuel Ochoa se desempeña como obispo castrense desde el 7 de diciembre de 2020. Llegó a ser el líder espiritual de las Fuerzas Armadas luego de cinco años como obispo de Cúcuta, y en reemplazo del histórico Fabio Suescún Mutis, quien duró en ese cargo 20 años.

Hoy califica como una situación de desborde la que vive el país por las manifestaciones sociales y la reacción de la Fuerza Pública, que terminan en hechos de violencia.

 

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“Hay que tener mucha serenidad, mucha prudencia y respeto por la dignidad humana. Eso lo que les he dicho a mis queridos hijos de las Fuerzas Armadas y, en especial, de la Policía”.

Y asegura que el desborde de la violencia está provocando enfrentamientos fratricidas.

“Hay un gran sufrimiento en el pueblo colombiano. Hay sufrimiento en las FF. MM., y sufrimiento en el pueblo. No se puede enfrentar al pueblo con el pueblo. Tenemos que encontrar caminos de diálogo y reconciliación”.

Dice monseñor Ochoa que los excesos de la Fuerza Pública en el control de las protestas deben ser esclarecidos, pero advierte que sus miembros también han sido atacados.

 

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“Hay más de 1.300 policías heridos, con graves heridas al menos 12 en cuidados intensivos, quemados”.

Asegura el obispo castrense, monseñor Víctor Manuel Ochoa que la protesta social es legítima y que debe ser escuchada e invita a que sea ejercida sin ninguna forma de violencia.