La Oficina en Colombia de la Alta Comisionada de la ONU para los Derechos Humanos cuestionó que la inteligencia militar se utilice para vulnerar derechos, a raíz del nuevo caso de espionaje del Ejército denunciado.

Según una investigación publicada por la Revista Semana, miembros del Ejército espiaron hasta hace pocos meses a por lo menos 130 personas.

Entre ellos, periodistas nacionales y extranjeros, defensores de derechos humanos, sindicalistas e incluso generales y miembros del Gobierno.

«La Oficina expresa su profunda preocupación por estas denuncias públicas que señalan la existencia de agresiones frente a la labor de defensoras y defensores de derechos humanos, entre otras personas», manifestó la organización en un comunicado.

La investigación de la revista reveló que militares hicieron perfiles de los afectados que incluyen gráficos sobre sus contactos, familiares, movimientos y trabajos periodísticos.

Por eso, la oficina reiteró que «la regulación e implementación de actividades de inteligencia debe guardar correspondencia con la garantía de protección de los derechos humanos, no vulnerarlos».

Además, recordó al Estado colombiano la recomendación de «tomar medidas específicas para que los sistemas de inteligencia respeten los derechos humanos y estén sujetos a estrictos controles civiles y judiciales».

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También pidió avanzar en la investigación de los responsables materiales e intelectuales de los delitos cometidos.

Precisamente ante las denuncias, el Ministerio Público anunció ayer que asumirá el proceso disciplinario que lleva a cabo el Comando de las Fuerzas Militares por presuntos seguimientos por parte de miembros del Ejército a estos ciudadanos.

En el Día de la Libertad de Prensa, la Oficina exaltó la labor de los periodistas, «ya que su trabajo de buscar y difundir información veraz y de abrir espacios de participación a diversidad de voces en la sociedad es uno de los pilares de las democracias».