El secretario general de la ONU recomienda como primera prioridad para el 2021 asegurar la protección y seguridad de excombatientes, comunidades afectadas por el conflicto, líderes sociales y los defensores (as) de los derechos humanos.

El informe señala que, desde la firma del acuerdo, la Misión ha verificado 248 asesinatos de excombatientes (incluidas seis mujeres), 21 de ellos durante este período y 73 durante 2020.

Las preocupaciones de su seguridad fue uno de los principales motivos detrás de la “Peregrinación por la vida y la paz” que realizaron excombatientes de las FARC-EP a finales de octubre e inicios de noviembre, y que culminó con una reunión con el presidente Iván Duque en la Casa de Nariño, en la cual las partes llegaron a acuerdos importantes en materias de garantías de seguridad y reincorporación.

La situación de seguridad de los (as) excombatientes en la zona fronteriza entre los departamentos de Meta, Caquetá y Guaviare es de especial preocupación para el secretario General, quien señala que los grupos disidentes de las FARC-EP han aprovechado la limitada presencia del Estado para ampliar su ámbito de actuación en los últimos meses y están amenazando y atacando a excombatientes, cooptando sus proyectos económicos, y saboteando sus iniciativas políticas y sociales.