Con oraciones y un plantón pacífico, funcionarios del Hospital Universitario del Valle (HUV) pidieron por la salud del gerente del centro asistencial, Irne Torres, de su escolta y del conductor, tras el ataque sicarial del que fueron víctimas.

Torres se recupera de las cirugías a las que ha sido sometido, luego de recibir seis disparos, al igual que su escolta, quien evoluciona de una cirugía maxilofacial, mientras que el conductor fue intervenido en una de sus manos, en los hechos que ocurrieron el pasado viernes 15 de febrero en el sur de Cali.

Jefferson Ocoró, subgerente de servicios del HUV, afirmó que “el doctor Irne ha venido teniendo una evolución satisfactoria dentro del ojo crítico de su estado y espera otros procedimientos. El conductor también ha sido intervenido y también se encuentra fuera de peligro, así como Andrés, el escolta quién está pendiente también de algunos procedimientos, pero digamos que en términos generales tienen una condición estable los tres”.

Entretanto, funcionarios del centro médico más importante del suroccidente del país, elevaron una oración y con un sentido acto religioso pidieron por la pronta mejoría.

“Esperamos que este mensaje le llegue a toda la ciudad de Cali, a todos los violentos para que cesen tanta maldad Dios está en nuestros corazones”, dijo Juan Guillermo Navia, trabajador del HUV.

Las autoridades siguen con las investigaciones, tienen en su poder dos retratos hablados y ofrecen $110 millones a quien brinde información que permita capturar a los sicarios.