La Procuraduría y MinCultura alertaron sobre «graves riesgos estructurales del edificio Aquarela y exigen al alcalde de Cartagena acciones inmediatas para recuperar espacio público invadido y evitar una tragedia».

Exigieron al alcalde de Cartagena, William Dau la adopción de manera inmediata acciones necesarias para la recuperación de 619,5 metros del espacio público de la ciudad «ocupados irregularmente por la torre I del proyecto urbanístico Aquarela VIS».

El edificio Aquarela de Cartagena debe ser demolido «inexorablemente», informó el procurador Fernando Carrillo.

Por su parte, la ministra de Cultura, Carmen Inés Vásquez presentó el informe de la Sociedad Colombiana de Ingenieros y citó que esta estructura «no es suficiente para soportar la solicitación de carga gravitacional».

«Este estudio nos entrega los elementos técnicos necesarios para que las autoridades distritales procedan a ejecutar las órdenes impartidas en el proceso, a demoler el edificio Aquarela, única opción técnica recomendable para restituir el espacio público y asegurar la integridad física de las personas que de buena fe compraron un apartamento en este inmueble», aseguró la ministra.

Según la Sociedad de Ingenieros, al proyecto le hace falta un 30 % de rigidez global y más de un 90 % de resistencia en muros estructurales para cumplir las normas.

Además, el procurador aseguró que el edificio Aquarela violó la altura permitida en el Plan de Ordenamiento Territorial.

«Permitía cuatro pisos en los apartamentos ordinarios y seis pisos en los lotes esquineros. Esa licencia autorizó cinco torres de 32 pisos, estamos hablando de la primera torre apenas, ese es el inicio de ese monumento a la ilegalidad».

Por otra parte hizo referencia a las declaraciones de la Unesco, las cuales determinaron que un proyecto como este «pone en peligro la posibilidad de que Cartagena siga en la lista de patrimonio mundial».

Finalmente, Carrillo reiteró que la torre no resiste cambios de diseño.