El patrullero Ángel Zúñiga que se opuso a un desalojo de 20 familias en zona rural de Cali asegura que aunque permanece vinculado a la institución no siente garantías para ejercer su labor en la Policía.

«Tal vez cuando le ordenan ir a descansar o el compañero que tiene uno le dice ve y descansa, sale uno y le quiere hacer fotografías o colocarte al lado tuyo cosas que no son tuyas», indicó el patrullero de la Policía.

El uniformado lleva 10 años como patrullero, actualmente lo tienen realizando trabajo de oficina en la estación de Policía de Jamundí y aunque la institución ya no lo investiga disciplinariamente sí tiene un proceso activo en la Procuraduría.

Publicidad

«No he sentido apoyo de nadie, ninguno de mis generales, de ninguno de mis altos mandos en la institución, estoy solo cuidándome solo», manifestó Zúñiga.

Asegura no arrepentirse de desobedecer las órdenes en el desalojo el pasado 9 de junio.

«Nunca me voy arrepentir, todo lo hice por Colombia por lo que sintió mi corazón», agregó el patrullero de la Policía.

Tiene 30 años, es padre de dos hijos y espera que la propuesta de algunos congresistas que quieren condecorarlo sea acogida.