El presidente de la República, Juan Manuel Santos, aseguró en las últimas horas que el candidato presidencial Gustavo Petro, está buscando «publicidad y victimizarse» en EE.UU., donde ha denunciado que fue objeto de un supuesto atentado.

«Yo no encuentro ninguna razón para que Petro se haya ido a hacer ese tipo de espectáculo, porque eso es lo que es. ¿Qué está buscando? Publicidad, victimizarse porque aquí tiene todas las garantías porque él sabe, él está en permanente contacto con las personas que le están dándole seguridad», aseguró el primer mandatario.

Petro acudió este jueves en Washington a la Organización de Estados Americanos (OEA), donde denunció un supuesto atentado que sufrió el pasado viernes y advirtió del «incremento de la violencia» y «la falta de condiciones cada vez más grande para llevar a cabo elecciones pacíficas» en el país.

Santos rechazó las agresiones sufridas por Petro en Cúcuta, cuando la camioneta en que viajaba a un acto electoral fue blanco de ataques en un confuso hecho; según Petro, el vehículo recibió varios impactos de bala, una hipótesis que la Fiscalía descartó luego de hacer un estudio técnico.

«No sé por qué acusó a la Policía de que le hizo una especie de emboscada, eso no es cierto, todo lo contrario, tal vez él es el candidato más protegido en este momento», indicó el jefe de Estado.

En Washington, Petro criticó «la actitud de diversas instancias gubernamentales, sobre todo la Fiscalía, displicente, que no garantiza transparencia» al investigar los sucedido en Cúcuta.

El primer mandatario finalmente manifestó que, «lo que pasó con Gustavo Petro fue exagerado, y también él se encargó de exagerar todo con la acusación de que era un intento de asesinato, pues ya el Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía (CTI), determinó que no eran balas».

Tras la visita de Petro a la OEA, tiene previsto acudir también a la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH), organismo que en 2014 le otorgó medidas cautelares cuando el entonces procurador y hoy también candidato presidencial, Alejandro Ordóñez, lo destituyó de su cargo como alcalde de Bogotá (2012-2015).