Como una acción complementaria a los actuales mecanismos de vigilancia y control que lleva a cabo el Instituto de Bienestar Familiar, de manera periódica, se adelantarán visitas para verificar las condiciones de atención de los cerca de 11 mil niños, niñas y adolescentes que se encuentran en los 5.600 hogares sustitutos que funcionan en todo el país.

Según la directora del ICBF, Karen Abudinen, “esta titánica tarea, que nos proponemos hacer en tiempo récord, busca garantizar que todos los niños que han llegado a los hogares sustitutos -porque sus padres no fueron garantes de sus derechos- reciban el amor, cuidado y protección que necesitan”.

Además de verificar que las condiciones de infraestructura, también se verificará la atención en salud, escolaridad y nutrición, y que ninguno haya sido objeto de maltrato, abuso o de vulneración de sus derechos.

“En este plan choque que lideraré personalmente, dispondremos de equipos de supervisión conformados por 600 profesionales en psicología, trabajo social y nutrición, además de los Defensores de Familia, a quienes acompañaré en algunas de las visitas que diariamente realizarán a 350 hogares sustitutos”, afirmó la Directora del ICBF.

Las visitas se adelantarán haciendo seguimiento a las quejas reportadas al Instituto sobre el funcionamiento de los hogares sustitutos.