Irlen, es un desplazado por la violencia de la comuna Trece de Medellín. Sobrevivió a la Operación Orión, a la guerrilla, pero cuando llegaron los paras tuvo que huir para salvar su vida. Ha sufrido cuatro atentados. Desde hace dos meses se refugia en esta montaña de Ciudad Bolívar.

Irlen es además uno de los 5.6 millones de nuevos pobres que deja la COVID en Colombia. Junto a su esposa y sus cuatro hijos forman parte de esa dura cifra que en total tendrá 19 millones de colombianos en condición de pobreza tras la pandemia, según Fedesarrollo.

“Estamos viviendo en unas condiciones precarias, nunca pensé que iba a vivir en estas condiciones”, dice este líder social.

Tras perder su empleo, junto a sus tres pequeños hijos y a punta de palo y pica procura arrancar de la montaña un nuevo hogar. Como él son miles los que cada día son echados de sus casas por no poder pagar arriendo y deben venir a las lomas de Ciudad Bolívar a buscarse un refugio. Es la historia de esta otra desplazada del Pacífico.

“Como me echaron de donde vivía estamos con mis amigas tratando de buscar un espacio en la montaña. Nos queremos quedar acá. La cosa está difícil. De las ayudas del gobierno no me han dado nada, no me ha llegado nada”, comenta otra desplazada por la violencia.

Son las caras de las cifras de Fedesarrollo que dicen que en 2020 la pobreza promedio en el país aumentará hasta el 38% y la pobreza extrema, es decir una persona con ingresos inferiores a 125 mil pesos mensuales, será de 11,3 por ciento.