La Secretaría de Desarrollo Económico de Bogotá, de la cual depende la orientación de las actividades que deben generar riqueza en la capital, fue castigada por su homóloga la secretaría de hacienda durante la administración Petrista, por no ejecutar su propio presupuesto. En 2012 el presupuesto de esa secretaría era de 120 mil millones de pesos y cuatro años después sólo llega a 38 mil millones de pesos.