Tras la polémica por la espada de Simón Bolívar en medio de la investidura de Gustavo Petro el pasado 7 de agosto, ha salido a relucir este objeto y su historia con el M-19.

En medio de la ceremonia de posesión, se conoció que se negaron a prestar la espada del libertador para que estuviese en medio de la ceremonia de Petro, hecho que desato comentarios y dio como resultado la orden de Petro, como presidente, a la Casa Militar para traer la espada.

“Esta espada representa demasiado para nosotros, para nosotras, y quiero que nunca más esté enterrada, quiero que nunca más esté retenida, que solo se envaine —como dijo su propietario, el libertador— cuando haya justicia en este país. Que sea del pueblo: es la espada del pueblo y por eso la queríamos aquí en este momento y en este lugar”, fueron las palabras del nuevo mandatario.

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A raíz de este hecho, la espada logró mostrarse ante miles de personas en varios años; y este objeto ha llevado a Antonio Navarro a recordar su corto pero importante vínculo con este objeto histórico.

La espada de Simón Bolívar como símbolo de libertad para Colombia

La espada tiene su recorrido e historia por ser del general Simón Bolívar, quien comandando el ejército Libertador y ganó la batalla, que como consecuencia logró la independencia de Colombia, del imperio español.

Según la historia, en el año 1974, un grupo de hombres armados, ingresó a la Quinta de Bolívar, el museo del centro de Bogotá y robaron la espada; desde ese entonces por mucho tiempo se desconoció su paradero.

El M-19 fue el perpetrador del robo, y no fue hasta enero de 1991, que la espada volvió y él, en ese entonces, presidente César Gaviria ordenó llevarla a la Casa de Nariño.

Las “cápsulas” históricas de Navarro Wolff

Antonio Navarro, a través de su cuenta de Twitter desde el pasado 5 de agostos, ha compartido lo que sabe por haber pertenecido al M-19.

El político afirma que en cuanto a la devolución de la espada, la hizo él en el 91 en medio de un evento en la Quinta de Bolívar.

“La entregué yo y la recibió el entonces presidente César Gaviria Fue el broche de oro que confirmó la paz firmada en marzo de 1990”, confirmó Navarro.

También, frente a las dudas del paradero de la espada durante 17 años después de su robo, Navarro afirma que la espada estuvo en Cuba desde los 70’s hasta que fue devuelta en 1991.