Cinco horas le dieron integrantes de grupos armados a las familias indígenas del corregimiento El Panda, zona rural de Caucasia, para que abandonaran sus viviendas o serían asesinados.

El representante de la Organización Indígena en Antioquia, José Leonardo Domico Domico, aseguró: ‘’por la presión y amenaza directa de los grupos que operan esa zona abordaron a las 11 de la noche que salieran de la comunidad, les dieron cinco horas y si no los asesinaban’’.

Estas  familias indígenas se suman a otras 45 desplazadas  en esa zona del Bajo Cauca antioqueño para no correr la misma suerte de Julio Urango, de 52 años de edad, líder de la comunidad indígena zenú, de Caucasia, asesinado este fin de semana.

‘’La guerra no ha acabado continúa, nos sigue desplazando, asesinando y somos objetivo militar de los grupos al margen de la ley y las denuncias que hacemos’’, agregó Domico Domico.  

Según la Organización Indígena, en Antioquia hay 11 líderes amenazados de muerte por parte de grupos criminales que buscan tener el control en zonas estratégicas para el narcotráfico.