El pasado miércoles, el presidente Gustavo Petro entregó una declaración que, para muchas personalidades de la opinión pública y mediática, sembró las dudas sobre una posible división política con miembros de su gabinete de Gobierno.

Allí, el presidente aseguró que al interior de su administración hay “enemigos internos” que no permiten consolidar “los cambios que requiere el país”.

“El principal rival del Estado, del Gobierno, está en su interior. Es un enemigo interno, representado por creencias, maneras de pensar, no simplemente por personas, que al final lo que producen en concreto es que no se permitan los cambios, a pesar de que el presidente quiera. Eso es lo que vamos a vivir”, dijo Petro.

En concreto, el jefe de Estado entregó esa declaración refiriéndose al acuerdo que concretó con Fedegan para la adquisición de tres millones de hectáreas de tierra, un asunto en que el ministro de Hacienda, José Antonio Ocampo, habría lanzado una advertencia.

“La reforma agraria tiene que ser financiada; si hay compra de tierras tiene que ser financiada“, aseguró Ocampo, advirtiendo que el Estado no tiene facultad para el pago de dichos terrenos a través del TES o Títulos de Deuda Pública.

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“No siembre cizaña”

El jefe de Estado contestó a un trino en el que se especuló con un posible fractura de la relación pública entre el presidente Petro y el ministro Ocampo, por cuenta de este acuerdo.

“Deja de sembrar cizaña Yesid. El enemigo interno es el acumulado de normas y pasos hechos en la administración nacional durante décadas para defender intereses particulares poderosos e impedir los cambios en favor de la gente“, respondió el presidente Petro, despejando dudas sobre posibles divisiones en su gobierno.