En el marco de la conferencia ‘Garantizar una nutrición adecuada en niños, niñas y mujeres refugiados/as y migrantes’ organizada por Unicef, la primera dama, María Juliana Ruiz, destacó los avances que ha tenido Colombia en materia de nutrición y seguridad alimentaria para apoyar a la población migrante, especialmente a las personas provenientes de Venezuela.

“Una de las primeras formas para mitigar los riesgos nutricionales a los que se enfrentan los niños, las niñas, las mujeres gestantes, en periodo de lactancia, los jóvenes, es asegurarles una situación migratoria regular, que les permita el acceso sin discriminación a los sistemas de salud que permita una integración real y efectiva en nuestro país”, indicó la primera dama.

 

Y añadió que “por eso, el Gobierno colombiano ha dado un paso histórico con la expedición del Estatuto Temporal de Protección para Migrantes Venezolanos, este instrumento es complementario al régimen de los refugiados y va a permitir que las personas venezolanas, priorizando a las mujeres embarazadas y en periodo de lactancia, así como los niños, las niñas y los adolescentes, cuenten con documentación y acceso a todos los servicios que ofrecen las diferentes entidades del Estado colombiano”.

 

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Así mismo, recordó que en Colombia ya son más de 1,7 millones de venezolanos que están en el territorio, de los cuales el 24 % son niños y niñas menores de 18 años, y entre ellos, el 8 % son niños y niñas entre los 0 y los 5 años, y una gran proporción son mujeres gestantes y lactantes.

Destacó que desde que asumió su rol como primera dama, se ha brindado un acompañamiento al curso de vida de los ciudadanos, incluida la población migrante, que va desde la gestación, pasando por la primera infancia, la infancia, la adolescencia y la juventud, y tomando como punto de partida la nutrición del cuerpo y del alma.

En línea con esto nació la Gran Alianza por la Nutrición, liderada por la Consejería Presidencial para la Niñez y la Adolescencia, donde, de la mano de los diferentes sectores, se ha trabajado para salvaguardar la vida y aportar al desarrollo cognitivo y físico de los niños, los adolescentes y los jóvenes, enfocado en dos grandes propósitos: combatir y, en lo posible erradicar la desnutrición, y fortalecer la seguridad alimentaria en los hogares.

 

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Simultáneamente, con la consolidación del plan de trabajo contra la desnutrición Ni1+, que se enmarca en la Gran Alianza por la Nutrición, se logró en el 2020 una reducción cercana al 35 % en muertes de desnutrición en niños menores de cinco años, donde se contempló a la población migrante. Este plan de trabajo se hace en 11 departamentos, de los cuales seis están ubicados en la frontera con Venezuela.

De igual manera, junto con el Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, bajo la estrategia de prevención de la desnutrición, denominada ‘Mil días para cambiar el mundo’ y los centros de recuperación nutricional, que atiende a los niños y niñas menores de cinco años con desnutrición aguda o en riesgo de desnutrición aguda, a las mujeres gestantes o con bajo peso, la primera dama enfatizó que ha sido incluida la población migrante, que para este año cuenta con más de 1.383 usuarios venezolanos.

A su turno, Zulma Fonseca, directora de Nutrición y representante del ICBF en la sesión conjunta, mostró los principales avances, en los que se ha identificado que la mayor problemática está concentrada en los niños menores de seis meses y destacó que el Gobierno “está trabajando fuertemente en actualizar sus políticas de seguridad alimentaria; además, se están fortaleciendo acciones como la relactancia en los centros de prevención y así mismo en los centros de recuperación nutricional, especialmente en las zonas de frontera”.