Frente al escándalo de corrupción que se desató en Colombia tras conocer de los pagos de soborno que presuntamente hizo la multinacional Odebrecht a servidores públicos a cambio de cuantiosos contratos, el procurador general, Fernando Carrillo, cuestionó que de parte de la «Procuraduría brasilera hemos tenido muy poca colaboración».

Aseguró que «hemos encontrado el cuello de botella en la Procuraduría de Brasil, en Colombia no se ha podido perseguir a los exdirectivos de Odebrecht y eso no puede ser».

No obstante, destacó la labor que ha desempeñado el juez de Brasil, Sergio Moro, en el caso Odebrecht en su país al asegurar que este «desbarató la fusión y el matrimonio entre el poder político y económico del país».

«Se enfrentó primero al poder económico de las empresas y en segundo lugar a la clase política que financiaba esa multinacional del soborno que era Odebrecht en donde estaba Petrobras, y otras empresas constructoras de Brasil», añadió.