El pasado 11 de agosto, ocho miembros de la junta directiva de Empresas Públicas de Medellín (EPM), presentaron su renuncia al alcalde de Medellín, Daniel Quintero.

Los directivos argumentaron que no fueron tenidos en cuenta en decisiones de la compañía como la multimillonaria demanda de EPM a constructores de Hidroituango por sobrecostos.

Sin embargo, Carlos Felipe Londoño, uno de los miembros de Ruta N que renunció, aseguró que tampoco fueron tenidos en cuenta a la hora de nombrar al nuevo director.

«Los miembros independientes solicitamos una reunión con el alcalde que no fue atendida y por el contrario su respuesta se dio a través de los medios anunciando el nuevo director, más allá de su nombre, es perder la institucionalidad y la ruptura frente a los estatutos como correspondía ser», dijo.

Por otra parte, Fredy Duitama, quien sí continúa en la organización, señaló que es el momento de respaldar a la nueva junta que se conforme.

«No nos podemos distraer, no podemos perder el foco que es unir fuerzas como ciudad para reconstruir la economía y el tejido social de los efectos de esta pandemia. Ruta N tiene un papel muy importante en este proceso», manifestó.