La propuesta que viene siendo trabajada desde hace un mes, contempla estrictos protocolos de bioseguridad, tanto para las playas como para el transporte náutico y marítimo turístico.

«Antes una persona ocupaba cuatro metros cuadrados, ahora una persona debe ocupar 10 metros cuadrados», dijo el contralmirante Juan Francisco Herrera, director general Marítimo.

Para el caso de Cartagena, el gremio turístico señala que se ha venido preparando y está listo para la reapertura de este tipo de espacios en la ciudad.

Las actividades como los masajes, las ventas ambulantes, el careteo y el tránsito por la playa quedarían prohibidas.

Además, los menores de 12 años y mayores de 70 tendrán restringido el ingreso y solo se podría ingerir hasta cuatro bebidas alcohólicas.

El protocolo está para aprobación por parte del Ministerio de Salud y es el que regiría a nivel nacional.