La construcción del nuevo Puente Chirajara, una obra clave en el corredor vial Bogotá-Villavicencio de 460 metros de longitud, se adaptará a la tipología de voladizos sucesivos, diseño que requiere la construcción de una nueva cimentación y tendrá un tiempo para su ejecución de 32 meses.

Durante etapa de estudios y diseños se contará con el acompañamiento de la Sociedad Colombiana de Ingenieros.

“El Gobierno avanza en los proyectos que conectan a las regiones, con el propósito de entregar al país y en especial a los departamentos de Meta y Cundinamarca una infraestructura que garantice la conectividad y que cumpla con las especificaciones técnicas vigentes”, explicó Ángela María Orozco, ministra de Transporte.

La Agencia Nacional de Infraestructura y la Concesionaria Vial de los Andes S.A.S, consideraron viable la alternativa de cambiar la tipología del Puente Chirajara de atirantado a voladizos sucesivos, como ruta de solución de parte de las controversias técnicas surgidas para el nuevo Puente Atirantado que se diseñó entre noviembre de 2018 y julio de 2019.

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Entre ellas, las consideraciones de la Interventoría y del Concesionario por el uso de la cimentación existente, aspectos estructurales del viaducto Atirantado y aspectos geológicos – geotécnicos, entre otros; además de la menciones de la Concesionaría por estimaciones de mayores costos por aplicación de la norma CCP -14 al viaducto Chirajara Atirantado.

Al respecto Carlos García, vicepresidente Ejecutivo de la ANI señaló que “la tipología de puentes de voladizos sucesivos, se refiere a un procedimiento de construcción utilizado con frecuencia en el país para grandes puentes. La metodología consiste en construir la superestructura (tablero) a partir de las pilas, agregando tramos parciales que se sostienen del tramo anterior, realizándose de manera simétrica para equilibrar las cargas de la estructura”.