En el Aeropuerto Internacional El Dorado de Bogotá, arribó el avión de deportados procedente de Estados Unidos, que trajo a  David Murcia Guzmán, cerebro de la pirámide DMG.

Al bajarse del avión y ser preguntado por los periodistas sobre la reparación a las víctimas que dejó el plan con el que estafó a miles de personas a través de la captadora ilegal, Murcia inesperadamente solo dijo: “que Jesucristo los bendiga, que Jesucristo bendiga a toda Colombia. En manos del Gobierno colombiano”.

Luego de la confirmación de Migración Colombia, sobre la deportación de Murcia tras una comunicación formal por parte de la Embajada de Estados Unidos en Colombia, este fue subido a último momento al avión, razón por la cual no estaba incluido en el listado de deportados entregado por las autoridades del país norteamericano.

El cerebro de DMG ya cumplió su pena de 9 años de prisión en una cárcel norteamericana, por el delito de lavado de activos y deberá continuar un proceso judicial en Colombia, por una condena de 22 años de cárcel, por los delitos de captación ilegal, estafa y enriquecimiento ilícito, entre otros cargos.