La Reforma Tributaria que presentó el nuevo Gobierno ante el Congreso contempla impuestos adicionales a comestibles ultraprocesados o a la comida chatarra, como se le conoce popularmente. Según Red Papaz, la medida ayudaría a desestimular el consumo de estos productos.

Carolina Piñeros, directora de esta entidad sin ánimo de lucro que defiende los derechos de la Infancia, explicó que este tipo de sobretasas le permiten al Estado recaudar más recursos “para atender las enfermedades que padecen quienes consumen este tipo de comestibles o bebidas endulzadas”.

A modo de ejemplo, la dirigente recordó que impuestos parecidos ya han sido implementados de manera exitosa a los cigarrillos: “estos impuestos desestimulan el consumo de esos productos. Colombia ya tiene el impuesto al tabaco y ya hay evidencia de cómo fue positivo desde el punto de vista que nos ayudó a desestimular el consumo de cigarrillos, especialmente entre las personas más vulnerables”.

También puedes leer: ¿Se irá del país?: anuncian el nuevo trabajo del expresidente Iván Duque

Para Red Papaz, este tipo de impuestos termina favoreciendo al sector salud porque, “en la medida en que desestimulemos el consumo de estos productos nocivos, empezaremos a consumir otros más saludables y a la comida natural que da la tierra.

Tras la presentación de la Reforma Tributaria han surgido algunas críticas, de sectores que consideran que gravar los alimentos ultraprocesados, afecta a las clases populares que consumen productos como el salchichón u otros embutidos.

Al respecto la Directora de Red Papaz considera que ese argumento es “condenar a los consumidores de esos productos a la trampa de la pobreza, enfermedad y muerte. Inclusive personas que todavía podrían trabajar, tienen que quedarse en casa cuidando a familiares que por consumir ultraprocesados y bebidas azucaradas están con diabetes”.