De la selva al cemento y del cautiverio a la libertad, así podría definirse la situación que hoy viven cientos de animales, muchos de ellos salvajes nunca antes vistos, que están apareciendo en poblaciones del Magdalena medio santandereano.

Hurones, pumas, chavarías, tairas, cocodrilos, chigüiros, lobos, zorros y muchas especies que no se sabía que habitaban allí, han sido vistas y han llegado por instinto en esta época a la Reserva Cabildo Verde.

“Han llegado de centros urbanos principalmente babillas, culebras, osos hormigueros, osos perezosos y hemos tenido que a través del apoyo que hemos recibido de la Corporación Autónoma Regional de Santander para poder atender estas situaciones de rescate”, afirmó James Murillo, director de la Reserva Cabildo Verde.

“Las consecuencias del cautiverio se notan, el animal pierde toda su capacidad de reconocimiento hacia otros y debido al maltrato sufren y tienen consecuencias”, aseguró el veterinario Miguel Bacca.

El director de Cabildo Verde afirmó que han disminuido los índices de decomiso y han aumentado las entregas voluntarias despertando mucha sensibilidad en las comunidades.

Si usted se encuentra con una de estas especies lo primero que debe evitar es darle de comer y si lo hace “ojalá sean frutas o algunos elementos que no estén preparados, pero lo ideal es no hacerlo porque vamos a generar una costumbre en los animales que van a obligarlos a que estén regresando y van a ver un peligro posteriormente por la intervención de algún animal doméstico o por agresividad de esos animales”, recomendó el director de la reserva.

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La mayoría de especies conocidas en la región son recuperadas y devueltas al hábitat en esta gran reserva forestal, las especies que se creían en extinción son llevadas a un área especial donde se analiza su procedencia, características y el hábitat al que deben reintegrarse.