Teniendo en cuenta que el pico del COVID-19 en Cali permanece en meseta, con tendencia al descenso, desde este miércoles 300 moteles fueron autorizados para habilitar sus servicios.

«No se va a permitir el ingreso de más de dos personas por habitación, a la entrada hay que llenar unos formatos, nombre, cédula, temperatura, lavado de manos», afirmó Argemiro Cortés, secretario de Desarrollo Económico de Cali.

En los establecimientos no se podrá ingerir licor y cada habitación debe contar con todos los controles de bioseguridad para los clientes.

«Tenemos todas las medidas, al entrar los carros nosotros tenemos para desinfección, tenemos cámaras de desinfección, después humo desinfectante en la recepción, los clientes tienen lavado de manos«, aseguró Humberto Villegas, propietario de un motel.

Con la apertura de estos moteles en Cali se reactivan al menos cinco mil empleos en la ciudad.