Los suboficiales (r) del Ejército Nacional, Justo Gil Zúñiga y Hernando Medina, fueron condenados en 1999 a 43 años de prisión como coautores del asesinato del senador de la Unión Patriótica (UP), Manuel Cepeda, padre del senador Iván Cepeda, crimen cometido el 9 de agosto de 1994.

La condena fue ratificada por el Tribunal Superior de Bogotá en el año 2001 y por la Corte Suprema de Justicia en el año 2004. Pero los suboficiales tocaron nuevamente las puertas de la Corte con el propósito que revisen la sentencia, los absuelvan y se determine que el fundador de las Autodefensas Unidas de Colombia, Carlos Castaño Gil, fue quien ordenó el crimen.

Los condenados suboficiales pretenden demostrar que son inocentes con un dictamen psiquiátrico que controvierte la capacidad mental del testigo que los delató con la justicia; y alegan su inocencia presentando una entrevista concedida por Carlos Castaño Gil en la que confesó haber «dirigido el comando que ejecutó al senador Manuel Cepeda Vargas».

 

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Pero la Sala Penal de la Corte no acogió su solicitud. “Ninguna prueba, especialmente un fallo en firme que así lo declarara, se aportó en el propósito de establecer que la sentencia objeto de demanda se fundamentó en medio de convicción falso”, advirtió la Corte.

Al respecto, el senador Iván Cepeda expresó que en buena hora la Corte Suprema rechazó la solicitud para tumbar la sentencia condenatoria por el crimen contra su padre.

“Lo que corresponde ahora es que la Jurisdicción Especial para la Paz logre determinar quiénes fueron los máximos responsables políticos del asesinato. Para ello es indispensable que José Mogu Narváez, quien fue denunciado en un testimonio de varios exjefes paramilitares, confiese”, advirtió el senador.