Según el Ministerio de Transporte, para que la vía Bogotá – Villavicencio este en perfectas condiciones se necesita una inversión de 100.000 millones de pesos, con los que se haría una intervención en los 21 puntos que ya fueron identificados como inestables y que no están incluidos en la concesión actual (Coviandes), ni en la nueva (Coviandina), que entrará en funcionamiento a partir de 2019.

El viceministro de Infraestructura, Manuel Felipe Gutiérrez, espera que estos 21 puntos críticos, que generaron derrumbes en la vía, estén solucionados en las próximas semanas.

“Son obras que no están incluidas en el contrato de concesión y que se requieren para garantizar la movilidad en la vía”, afirmó Gutiérrez.

Estos puntos requieren trabajos como túneles falsos, reforzamientos de taludes, construcción de desagües y alcantarillados, entre otros.

“Estamos valorando las obras pero la inversión puede ser superior a 100.000 millones de pesos”, confirmó el funcionario del Ministerio de Transporte.

En las últimas semanas, la vía Bogotá – Villavicencio ha tenido paso alterno debido a los derrumbes, por lo que desde hoy se instalarán en Villavicencio, las primeras mesas de veedurías ciudadanas para realizar un seguimiento al funcionamiento.