Los fabricantes, importadores y comercializadores de juguetes en el país deberán ajustarse a nuevas especificaciones técnicas, expedidas por el Ministerio de Salud, con el fin de evitar que se corran riesgos para la salud y la seguridad de los niños.

El Ministerio de Salud determinó que a partir de marzo de 2019, los juguetes deben contar con altos estándares de resistencia y estabilidad, y no pueden presentar riesgo de estrangulamiento o asfixia.

La reglamentación busca proteger especialmente a los niños de entre cero y 14 años, y obliga a los fabricantes, comercializadores e importadores a garantizar que sus juguetes no representan ningún peligro.

Así mismo, los accesorios para niños menores de tres años no deben contener piezas que puedan ser tragadas y los juguetes acuáticos e inflables deben fabricarse de manera que se minimicen los riesgos de hundimiento.

Julieth Gutiérrez, abogada de la Liga de Consumidores de Bogotá, sostuvo que “esta nueva norma, que es la Resolución 686 lo que hace es adaptarse a las normas internacionales y a diferentes alertas que se han generado a nivel mundial. Aquí se adoptan reglamentos técnicos sobre las condiciones de seguridad que deben tener los diferentes juguetes”.

Explicó que “con relación a los bordes y puntas, los juguetes no impliquen ningún riesgo para los niños. Igualmente los juguetes que sean diseñados para los menores de tres años tienen que ser de tal tamaño y forma que los niños no puedan tragarlos”.