José Hernández es uno de los tres sobrevivientes del accidente ocurrido en la mina El Porvenir 2 en Tuta, Boyacá; contó a Noticentro 1 CM& cómo fueron esos cuatro días atrapado en el socavón.

«Yo me encontraba picando el carbón y mi compañero me dijo ‘perrito, quedamos tapados’ y yo le dije ‘no juegue con eso’ y me dijo que era en serio», contó.

Pero fueron pasando las horas y no tenían contacto con el exterior.

«Como a las 9:30 de la mañana desconecté la manguera y me mandaron gritos preguntando si estábamos bien. Yo solo dije sí, tranquilos, estoy bien, me dijeron qué necesita y yo pedí aire».

Esa decisión les permitió a José, Víctor y Óscar, mantenerse con vida esos duros cuatro días, ya que por un tubo les enviaron oxígeno, suero y líquidos.

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«Empezaron a correr los minutos, las horas y empezaron a taladrar a la una de la mañana y le dije a mis compañeros ‘calmémonos, ya vienen por nosotros'».

Para fortuna de ellos, tenían espacio para dormir e incluso caminar.

«Nos la pasábamos caminando de allá para acá, para no sentir frío porque a eso de las 12 de la noche era un frío tenaz, casi ni podíamos dormir».

Las motivaciones externas y la adrenalina los motivó a cavar para salir, pero del PMU les recomendaron mantener la calma, sin embargo, ellos desobedecieron.

Hasta el sábado, pudieron ver a sus familiares y tener un emotivo reencuentro con ellos. 

«Mi padre estaba en la entrada y fue algo grato, inolvidable. Nunca salgan peleados de sus casas con sus esposas o sus hijos, uno no sabe si volverá o no», dijo.