Durante el fin de semana, pese al toque de queda y ley seca decretada por la Alcaldía de Cali, siguió la indisciplina.

La Policía Metropolitana de la ciudad reportó 116 fiestas en vía pública y 260 en viviendas, además, en la línea 123 atendieron 4.000 llamados relacionados con riñas y alteración a la tranquilidad.

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