Conseguir gasolina en la pequeña isla de Providencia se ha convertido en un dolor de cabeza.

Desde muy temprano, los isleños deben llegar a la única estación de servicio donde se provee el combustible y solo dan un galón por persona por día.

Los servicios públicos funcionan, pero de manera intermitente, por lo que para cocinar las ayudas que llegan de otras ciudades, es indispensable la gasolina. La espera se hace eterna y lo que brinda el Gobierno no les alcanza a estos ciudadanos.

Las lanchas donde se movilizaban muchos de estos raizales, las motos que eran usadas en la isla y los pocos vehículos que quedaron en buen estado se han quedado sin combustible para su funcionamiento.

Por otro lado, se ha generado la alerta en Providencia por el abandono masivo del municipio luego de la destrucción causa por el huracán Iota.

Cientos de providencianos han tomado la decisión de irse a San Andrés en lanchas o en aviones del Gobierno.

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La decisión la han tomado al ver sus hogares destruidos y al no ver prontas oportunidades.
Ante todo, tras la búsqueda de un sustento con que sobrevivir durante lo poco que queda de este 2020.