Dos velorios con aproximadamente doscientas personas, cada uno, fueron intervenidos el fin de semana en Cali.

En una de las reuniones, las autoridades fueron agredidas con piedras cuando realizaban los procedimientos.

«Nos encontramos con hechos complejos, una persona que falleció por posiblemente covid y su cadáver lo estaban velando en una vivienda, hablamos con salud pública para que atendieran el caso», explicó Carlos Rojas, secretario de Seguridad de Cali.

Además, pese al toque de queda, hubo 165 fiestas en vía publica, así como 387 aglomeraciones en viviendas.

«En el sur de la ciudad se abordó un vehículo tipo limusina celebrando un cumpleaños con 20 personas a quienes se les efectuó comparendos, a padres de menores y se inmovilizó el vehículo», dijo el general Manuel Vásquez, comandante de la Policía Metropolitana de Cali.

Durante el festivo, 550 personas fueron sancionadas por no cumplir tanto con las recomendaciones para cuidar de su salud, como el toque de queda que rige durante todo el mes de agosto.