Pese a que desde este viernes un centenar de establecimientos, entre moteles y residencias en Bucaramanga pueden reabrir sus servicios tras cinco meses de cierre, sus dueños están inconformes por la prohibición en la venta de licor.

‘’Lo veo como muy a medias o sea puede entrar pero no pueden consumir entonces a la hora del té no nos está favoreciendo mucho la reapertura de los moteles’’, indicó el propietario de un motel, Daniel, Mejía.

Para las autoridades esta prohibición es una disposición nacional.

‘’Desde la Alcaldía de Bucaramanga se están siguiendo las directrices y lineamientos del Gobierno nacional con respecto al tema, entonces desde el punto de vista estricto no se podría hacer la venta del alcohol presencial en ningún establecimiento’’, aseguró el asesor del despacho del alcalde de Bucaramanga, Ángel Galvis.

Tanto para hoteles, residencias y bares la norma es la norma, y desde ya las autoridades anuncian operativos para velar su cumplimiento.

‘’El objetivo es que los moteles cumplan los procedimientos que se han establecido para su proceso de reapertura y eso implica algunas limitaciones en la venta de algunos productos como es específicamente el expendio alcohol‘’, agregó Galvis.

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Desde ya estas agremiaciones que jalonan un importante sector de la economía local, anuncian acciones legales.

Dicho recurso para que el Gobierno nacional modifique la que llaman una resolución a medias.