Tras ser hallados en el río Atrato, a la altura del municipio de Riosucio (Chocó), los cuerpos de los escoltas de la Unidad Nacional de Protección (UNP), Robinson Romaña Cuesta y León Jairo Rendón Ortiz, quienes habían sido secuestrados cuando prestaban seguridad a líderes sociales, las autoridades revelaron detalles de los presuntos responsables.

«Esta estructura del Clan del Golfo está en cabeza de alias ‘Monseñor’, este bandido por el cual estamos entregando una recompensa de hasta 30 millones de pesos es hacia quién estamos dirigiendo las operaciones», indicó el comandante de la Séptima División del Ejército, general Juan Carlos Ramírez.

Desde Medellín la viuda de León Jairo Rendón Ortiz, aseguró que varias veces le había manifestado que sentía el riesgo inminente por su labor en la zona.

«Que eso era allá muy caliente, que él ya estaba aburrido, que ya llevaba muchos años allá y que se quería venir. Solo pido que se haga justicia porque no es justo que asesinen a unas personas que simplemente están cumpliendo con su trabajo», aseguró la viuda de uno de los escoltas asesinados, Elena Zapata Vélez.

El comandante de la Séptima División del Ejército viajó a la región del Carmen del Darien (Chocó), para dirigir las operaciones en búsqueda de los integrantes del Clan del Golfo que serían los responsables del secuestro y asesinato de los dos funcionarios de la UNP.