Avanza en el Congreso un proyecto de ley que prohíbe a los padres castigar físicamente a sus hijos.

El proyecto de ley, cuyos autores son los representantes liberales Julián Peinado y Harry González, y que está en tercer debate en la Comisión Primera del Senado, es decir, ya fue aprobado en sus dos debates en la Cámara, busca prohibir, taxativamente, que los padres de familia puedan reprender con castigos físicos a sus hijos. La iniciativa, considerada por expertos médicos como redundante por cuanto sentencias de la Corte Constitucional ya han prohibido claramente el castigo físico a los hijos, ha sido objeto de largos debates en las últimas semanas.

Hoy, por ejemplo, fue derrotada una proposición nada menos que del partido Colombia Justa Libres que pedía su archivo con el argumento de que el Estado no puede inmiscuirse en los asuntos internos de cómo las familias educan a sus hijos. El proyecto, entonces, sigue adelante, pero fue nombrada una subcomisión, bajo la coordinación de la senadora ponente Paloma Valencia, para que redacte un articulado más preciso.

Todos los estudios que se han hecho sobre el asunto muestran que esa acción conduce a los padres a ser violentos en otros contextos y a deteriorar las relaciones familiares. Y los niños castigados físicamente adoptan también comportamientos agresivos.

¡Yo me atrevería a decir que castigar físicamente a los hijos pequeños o adolescentes es casi criminal!