El gremio de la aviación se ha convertido en uno de los más afectados por la pandemia del coronavirus pero también uno de los más activos en pedir una pronta y segura reactivación de los vuelos como motor fundamental de la economía y sector estratégico de la misma.

 “La reactivación del transporte aéreo debe darse de manera urgente pues las aerolíneas en el país se están viendo en la necesidad de reducir su operación y sus plantas laborales en más de un 50 %, lo que significa un alto nivel de desempleo en el sector y una grave afectación a los miles de empleados que podrían verse impactados», indicó el presidente de la Organización de Aviadores de Avianca (ODEAA), capitán Diego Serrano.

Serrano, también agrega que «las compañías aéreas, y su personal, nos hemos venido preparando durante meses para una reactivación segura, cumpliendo con todos los protocolos necesarios para proteger a los pasajeros y prueba de ello son los vuelos humanitarios que hemos realizado en los que no se han presentado contagios, a pesar de haber transportado más de 15.000 viajeros».

Frente a este panorama, la industria sigue pidiendo una pronta ayuda económica del Gobierno para evitar un impacto negativo en la economía del país, la inversión extranjera, la conectividad y en las más de 70.000 familias que dependen directamente de la industria y que se verían afectadas por las medidas que tendrían que tomar las compañías aéreas en materia laboral.

Ante el riesgo de una reducción sustancial de empleos, el sector ha manifestado la importancia de que dichos ajustes se logren mediante concertaciones con las organizaciones de trabajadores, respetando los acuerdos laborales vigentes y confiando en que se busquen mecanismos que garanticen una transición justa para los posibles empleados afectados.

La industria insiste en que una pronta reactivación ayudaría a que el impacto en reducción de planta de las empresas fuera menor, evitando también el desplome completo de la industria y permitiendo activar positivamente otros actores importantes de la economía, que ayudarían a mitigar los efectos negativos que ha dejado el COVID-19 en el país.