Los gremios del sector agrícola en Colombia coinciden en afirmar que ahora más que nunca los productores del campo requieren el apoyo institucional para seguir garantizando la seguridad alimentaria del país, ante las dificultades que implica producir alimentos, en medio de la pandemia del coronavirus.

El presidente de la Asociación Colombiana de Semillas y Biotecnología, Leonardo Ariza afirmó que en esta emergencia “es fundamental que los productores del campo colombiano conozcan los instrumentos disponibles para hacer frente a la crisis y en caso de necesitarlos, accedan a los alivios y a las ayudas gubernamentales”.

El gremio planteó al Ministerio de Agricultura y Desarrollo Rural, las necesidades más apremiantes de los agricultores en la actual coyuntura y en particular aquellas que tienen que ver con el sector de semillas y biotecnología, insumos fundamentales para la producción del campo.

Ariza explicó que como resultado de ese diálogo, el Gobierno creó la “Línea de Crédito Colombia Agro Produce” por $1,5 billones, del Ministerio de Agricultura que les permitirá a los productores del campo obtener recursos para continuar sus actividades productivas y abastecer de alimentos al país”.

Instó además a los agricultores que lo requieran a hacer uso de “esta línea que permite financiar la producción a un plazo de 3 años y máximo uno de gracia. La tasa de interés para el pequeño productor es de DTF-1%, equivalente al 3.5 % y para el mediano y grande del 4.5 %”.

A su turno, el presidente de la Sociedad de Agricultores de Colombia SAC, Jorge Enrique Bedoya, afirmó que es “muy compleja la situación económica de nuestros productores de cerdo, papa, zanahoria, ajo, lechuga, pera, entre otros, porque la reducción del consumo de los hogares, también generan un detrimento en el ingreso de los productores”.

Bedoya concluyó que “los mecanismos de compras públicas de los Gobiernos nacional, de las alcaldías y Gobernaciones, si se realizan de manera directa y sin intermediarios, con sus productores del campo, no solamente contribuyen a garantizar más alimentos, para las poblaciones más vulnerables, sino también la viabilidad económica de nuestros productores”.