En un debate de control político sobre los abusos sexuales cometidos por miembros de la Fuerza Pública, realizado en la Comisión de la Mujer del Congreso de la República, la senadora del partido Farc, Victoria Sandino sorprendió cuando reconoció, en un hecho inédito, que en las filas de esa desmovilizada organización se cometieron delitos sexuales.

“Voy a hablar con honestidad, con mucha transparencia y también con dolor. Es cierto que en las Farc había unas normas tremendamente rigurosas (en relación con los abusos sexuales). Y si estas normas eran tan rigurosas como yo las conocí, pues es porque los hechos que, de una o de otra manera, se presentaban porque son hombres y mujeres (los exguerilleros) que venimos de la misma sociedad. Esta sociedad que victimiza, en particular a las mujeres y las niñas”.

Y agregó la congresista que: “reconozco que estos hechos se presentaron en la organización, no conozco a profundidad los hechos pero se debieron presentar y estoy segura de que se presentaron porque pues estábamos en el marco del conflicto y (los exguerrilleros) tenían armas y eran hombres machistas, patriarcales también”.

La senadora Sandino, quien como guerrillera de las Farc participó en las negociaciones de paz como delegada de esa desmovilizada organización insurgente, dijo, además que “yo no vengo aquí ni a lavarles la cara a los hombres de la exguerrilla o a los exguerrilleros, como se ha pretendido, por ejemplo, poner un manto frente a lo que son las Fuerzas Militares. Por el contrario, estos tipos de comportamientos que victimizan a las mujeres tienen que parar en la sociedad colombiana”.

Dijo que “no hay duda tampoco de que la violencia sexual contra las mujeres ha sido utilizada como un arma en el conflicto” y que por esa misma razón, las mujeres exguerrilleras “cuando estuvimos en La Habana, por todos los diálogos que tuvimos con las mujeres víctimas, pedimos a la Comisión de Notables, de expertos, que el tema de violencia sexual no fuera indultable dentro del sistema de justicia transicional, y hoy lo seguimos reconociendo, pero eso no puede ser solo para una de las partes”.

Insistió la desmovilizada senadora en que lo que está sucediendo, con las Fueras Militares en relación con delitos sexuales cometidos por algunos de sus miembros, como la violación por parte de siete soldados a una niña indígena embera, es necesario abordarlo en un debate público “porque no estamos hablando de cualquier grupo armado sino de la institucionalidad y del que posee el poder de la fuerza”.